La informática no se ocupa de los ordenadores más de lo que la Astronomía se ocupa de los telescopios.

Perfeccionarse uno mismo consiste tanto en aprender como en desaprender.

Preguntarse si un ordenador piensa es tan interesante como preguntarse si un submarino nada.

La misión de la Universidad no es ofrecer lo que la sociedad pide, si no proporcionar lo que la sociedad necesita.